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ESTRUCTURA DEL "ARTÍCULO CIENTÍFICO"(*)

 

                ING. Eduardo Armijos Gutierrez M.Sc.

INTRODUCCIÓN

Para que la ciencia pueda cumplir cabalmente su función, es decir se constituya en un esfuerzo permanente por disminuir la frontera de lo desconocido, se requiere comunicación oportuna, efectiva, eficiente, de los resultados provenientes de la investigación.

La comunicación en el sentido amplio de la palabra, implica la transmisión y publicación de los resultados en cualquier medio de difusión colectiva: revistas, folletos, manuales, libros, tesis; su distribución a cualquier parte del mundo, su colección en bibliotecas públicas o privadas, el adecuado tratamiento en los centros documentales y el conocimiento debido y uso por parte de investigadores, profesores, usuarios o productores y estudiantes. La creciente complejidad de la ciencia y el constante aumento, en cantidad y calidad, de la producción bibliográfica, requieren el uso de medios modernos o actualizados de documentación bibliográfica y el apropiado uso de la biblioteca especializada.

En este proceso de la comunicación científica, el artículo de revista, simplemente llamado "artículo científico" es la célula básica de información. El libro de texto, la enciclopedia, el libro de referencias, son buenas fuentes para informarse de los descubrimientos, pero hasta un momento dado. En este contexto, es precisamente, a través del "artículo científico"(y en menor grado de la monografía y folletos) que se comunican resultados y por ellos los avances de la ciencia. Desgraciadamente, salvo extraordinarias excepciones, en América Latina, al menos, se concede poca o ninguna importancia a la preparación de futuros investigadores en la redacción de artículos científicos, denominada redacción científica y técnica.

En países de cultura científica avanzada, no solamente se ofrece instrucción académica sobre redacción técnica y científica, sino que se dispone y el estudioso puede consultar una bibliografía bastante extensa sobre diversos aspectos del tema.

Esta bibliografía, tan importante, va desde:

o Manuales de investigación;

o Textos sobre redacción de trabajos y artículos científicos;

o Manuales de redacción de informes;

o Manuales de redacción de tesis;

o Instrucciones a los autores de artículos científicos para revistas;

o Instrucciones a los autores de libros;

o Manuales de estilo editorial; y, evidentemente,

o Considerable número de artículos sobre redacción científica, publicado en revistas especializadas.

Es relativamente poco y pobre, lo que se ha publicado en América Latina sobre redacción científica y técnica y muy poco en lo referente a ciencias humanas y sociales; a ciencias exactas y de la ingeniería y a ciencias médicas y biológicas. Es incuestionable que existen excepciones.

Una adecuada estructura del artículo científico, es paso indispensable para que pueda cumplir a cabalidad su función de comunicar los resultados de la investigación y lo haga en forma exacta, breve y clara. Además, una investigación mal planificada, peormente administrada, recopilación inexacta de datos, analizados incorrectamente, difícilmente puede ser materia prima para un buen artículo científico, por bien estructurado que estuviere.

Del mismo modo ideas confusas mal pueden resultar en palabras e ideas claras, por lógica que sea su presentación. Además una presentación desordenada e ilógica, desacredita al autor, desespera al redactor, confunde al lector e impide una verdadera comunicación científica con la exactitud, brevedad y claridad que la investigación científica, con sus resultados, requiere.

Se pretende señalar una estructura lógica y racional, sin ser el único modelo o el modelo acabado, para que se presente el "artículo científico". Aspiramos, como señala A. Samper(*), que el presente documento sea guía que puede ser útil a quiénes, iniciándose, tienen que hacer frente a la tarea ardua pero impostergable, de dar a conocer los resultados de una investigación.

La finalidad última de la investigación, indiscutiblemente solucionando el problema sobre el que se trabajó, es su publicación, que sirve para el debate y ampliar nuevas fronteras del conocimiento. Puede postergarse por causa excepcionales, pero tiene que publicarse, más aún, si la investigación ha sido llevada de manera exitosa. Para algunos, esta labor final, siendo ardua y compleja, como el fin de un mal cigarrillo, se vuelve amarga y tediosa. Pero recuérdese que en investigación el fin es más importante que el comienzo y merece que sea tan bien hecho como cualquier otra parte del proceso investigativo.

 

PRINCIPIOS GENERALES

La estructura de un artículo varía según las necesidades del tema, las preferencias del autor y la política editorial del órgano de difusión. No existe formula mágica alguna que permita encajar todos los artículos científicos dentro de una estructura única e invariable. Todo artículo científico, sin embargo, tiene por finalidad presentar, en su gran mayoría, resultados de trabajos experimentales y, por supuesto, trabajos teóricos, al menos si son provenientes de las ciencias formales.

En el aspecto metodológico y pedagógico, se estima que, puede presentarse, sin ser camisa de fuerza, el siguiente orden lógico:

Título

Autor (es)

Compendio

Introducción

Reseña o Revisión de Literatura

Materiales y Métodos

Resultados

Discusión

Conclusiones

Resumen

Literatura citada

Anexos

Palabras claves.

2.1. TITULO

El titulo del artículo científico, tiene, en su gran mayoría, vinculación con el proyecto de investigación ejecutado puede, aunque no necesariamente, ser el mismo. Al redactar el artículo científico, conviene pensar bien sobre el mismo. Al consultar listas de adquisiciones de las bibliotecas, índices bibliográficos, bibliografías económicas, administrativas, científicas, tecnológicas, etc., catálogos de las bibliotecas, y revistas de compendios, los lectores se guían, casi, exclusivamente por el título.

Se recomienda "escoger un título descriptivo, conciso, explicativo" en su esencia, que sea suficientemente completo , para incluir los principales tópicos que se requieran y poder elaborar un índice de materias en una revista de compendios.

Hay que preguntar: ¿ Dentro de qué tópico buscaría en el índice por materias de una revista de compendios, si quisiera revisar la literatura sobre el tema que trato en mi trabajo?

El título, tiene que ser –exacto, -breve y –claro. Aunque, algunos autores recomiendan que no exceda de diez palabras, se estima, que hasta quince palabras, es perfectamente aceptable.

El título no debe ser ni tan extenso que resulte mas bien un compendio del artículo, ni tan breve que no diga nada. El banano y sus aspectos económicos, es por ejemplo un título no conveniente.

Es fácil abusar de los títulos largos, de los subtítulos y de las entregas por partes. Hay quiénes consideran que todo título debe llevar el complemento de un subtítulo explicativo y que la publicación de un primer trabajo sobre experimentos que van a requerir varios años o etapas debe llevar un título general: Estudios sobre el impacto económico de las importaciones en el Ecuador; seguido de explicaciones: I. Importancia del intercambio en la Comunidad Andina. II. Algunos factores a ser definidos, etc. Cuántas veces termina allí la serie y no aparece el prometido seriado. Reconociendo los posibles méritos de los subtítulos y las partes, y, la necesidad de usarlos en casos especiales, es preferible utilizar títulos que se basten así mismos, sin adicionar muletas ni trajes ceremoniales.

2.2. AUTOR

El autor de un artículo científico es individual o corporativo. En este segundo caso, es preferible que los autores de un artículo aparezcan según la importancia de su contribución a la investigación, no por rangos o en orden alfabético, salvo casos especiales. El nombre del autor principal que va primero es el que da la clave para las citas bibliográficas y debe ser reconocido como el líder del proyecto y además responsable de su ejecución. Casi siempre, la persona que proporciona información y escribe el artículo, son investigadores auxiliares

Es buena práctica incluir como autores (previo acuerdo con ellos) a quiénes realmente hicieron aportes directos e importantes a la investigación. No es justo, por ejemplo, excluir al técnico profesional de campo que tuvo el peso de las observaciones continuas de campo, en el caso de la investigación agrícola.

Pero no se debe abusar de esa práctica. Es verdad que la investigación moderna se realiza en equipo, pero no todos los integrantes del mismo hacen aportes igualmente importantes. Muchas veces el líder de un proyecta lo delinea, o el jefe de un departamento ha facilitado los trabajos, los a estimulado e incluso a aportado ideas, pero a menos que haya participado directamente en la ejecución de los trabajos, no tiene por qué aparecer, como autor del artículo en sí. En ese caso suficiente con una nota de agradecimiento en el artículo mismo, por parte del o los autores. Igualmente es suficiente una nota de agradecimiento para hacer reconocimiento a quiénes ayudaron a planear el experimento, realizaron determinados análisis parciales o contribuyeron con ideas importantes. La práctica exagerada de colocar como autores a todas las personas que en una u otra forma intervinieron en el trabajo, como cuentas en un rosario, complica la presentación tipográfica, dificulta las referencias y causa confusiones. Por ello, los editores y bibliógrafos, tienen que recurrir, cuando hay un rosario de autores a la práctica de agregar "et al" o "y otros".

Si un investigador inició un experimento que al autor del artículo correspondió concluir, debe incluírselo como autor si su aporte alcanzó a ser importante, de lo contrario, basta una nota explicativa.

En la Revista "Turrialba", órgano de difusión científica agropecuaria del IICA – OEA, publicada en Turrialba, Costa Rica, se había adoptado la siguiente política editorial respecto a los protocolos que se consideran importantes dentro de un artículo científico:

Con llamada de pie de página, que parte del título, la fecha en que se recibió ese artículo, esto para efectos de prioridad científica.

Los agradecimientos a otras personas por su aportes y a instituciones por donaciones, las explicaciones sobre cooperación y otras contribuciones por diferentes actividades, también se dan como llamada de pie de página que parten del título.

El cargo que ocupa cada uno de los autores (o el que ocupaba cuando se realizó el trabajo de investigación) y el nombre y sede de las respectivas instituciones se efectúan también en llamada de pie de página que parte del nombre del autor, de cada autor o del último autor corporativo, si así es necesario.

Si el artículo originalmente fu escrito en lengua distinta a aquella en la que se publica, se indica la lengua original y el nombre del traductor, en llamada de pie de página, que también parte del título del artículo.

En total se hacen solamente dos llamadas de pie de página, una que parte del título y otra del nombre del autor. Estas llamadas se identifican con asteriscos (uno y dos respectivamente) para evitar confusiones con las otras llamadas de pie de página correspondientes al texto mismo del artículo, que van con numerales arábigos continuos a través del artículo científico.

 

2.3. COMPENDIO

Cada día es mayor la tendencia a publicar un compendio (abstract o abstracto) al comienzo del artículo. Esta práctica que siguen varias revistas, facilita la documentación bibliográfica y ayuda al lector a mantenerse al día en los ramos o temas que le interesan. Si el compendio está escrito en lengua diferente a la del texto del artículo (por ejemplo en inglés, que tiene amplia circulación científica) se ganan lectores que de otro modo no podrían utilizar el artículo, por ello, se pide que se realice el abstracto.

El compendio debe ser una síntesis de todo el artículo, no de una sola parte. Aunque breve debe ser lo suficientemente detallado para dar los razonamientos principales, los datos más importantes y las conclusiones.

Debido a que la longitud varía según el tema y otras circunstancias, es preferible que no exceda de unas trescientas (300) palabras. Biological Abstracts sugiere que sea un 3% del artículo.

2.4. INTRODUCCIÓN

Una buena introducción es un requisito esencial de un artículo científico. La introducción tiene que ser breve (lacónica), de tal forma que sirva para proporcionar al lector los antecedentes suficientes, que no tiene por qué imaginarse y que a la vez le permite ubicarse en primera fila.

La introducción debe aclarar los siguientes aspectos:

Naturaleza y alcance del problema. Qué importancia tiene lo que se estudia e investiga, qué relación básica tiene con otros estudios e investigación sobre el mismo tema, qué límites fueron necesarios imponer al trabajo de investigación;

Objetivos del estudio, es decir, concretamente, que información importante se esperaba obtener con la investigación; y.

Procedimientos usados (en términos generales, no en el detalle de los materiales y métodos que, luego se detallan), lugar donde se efectuó la investigación y el tiempo que se empleó.

Jamás se debe abrir fuego a mansalva en al introducción. Presente antecedentes de manera convincente.

La mayoría de los artículos científicos, llevan buenas introducciones. Algunas son muy extensas, muchas omiten algunos de los literales antes mencionados, como lugar donde se efectuó la investigación, fecha, objetivos de la investigación y relación con los conocimientos previos. Si a su criterio, así debe proceder, hágalo.

Trelease opina que la introducción debe proporcionar en forma clara y definitiva el resultado más importante de la investigación, aunque esta opinión no se comparte: es evidente que el postre no está antes que la sopa. Hay acuerdo en que, al destacar la importancia del tema, se anticipa que la investigación ha dado ya resultados "positivos". La información se debe dar en función de la importancia del tema, no como conclusión del trabajo de investigación.

Cada día es mayor la tendencia a limitar la revisión de literatura, a los trabajos más recientes y que se relacionan en forma más directa con el tema y a incorporarlo a la introducción; se estima que es una buena práctica. Sin embargo, se trata esta sección como un numeral aparte, para señalarlo con mayor amplitud y por considerar que, si la revisión no es muy breve y no se puede incorporar , por tanto, como parte orgánica de la introducción, debe presentarse por separado.

2.5. REVISIÓN DE LITERATURA

La revisión de literatura, tiene relación con lo creado y generado sobre el tema en general y sobre la investigación en particular.

Hace algunos años se acostumbraba dar al comienzo de un artículo científico, una reseña histórica completa de la literatura publicada sobre el tema. Hoy, la ciencia avanza a ritmo increíble, por lo mismo la magnitud de la producción bibliográfica y la complejidad de la investigación moderna, han dado impulso a la tendencia de limitar la revisión de literatura a las contribuciones importantes que se relacionan directamente con el tema, dando énfasis en las más recientes.

Debido a que, las revisiones extensas y completas de literatura cumplen una función importante de intercambio científico, diversas revistas publican artículos donde se analiza la literatura publicada sobre un tema específico.

Es bueno seguir la tendencia moderna de presentar en el texto del artículo científico, solamente, reseñas breves de literatura, que se refieren a contribuciones importantes relacionadas directamente con el tema del artículo y la investigación en especial. Es más, ha ido desapareciendo rápidamente del artículo científico moderno la "cita textual" de frases de otros autores, hasta el punto que, en la mayoría de las revistas, no se encuentra una sola cita directa de frases o párrafos de los autores, cuya producción ha sido citada y reseñada por el autor (es) del artículo científico.

La cita textual breve se justifica cuando es indispensable no alterar la exactitud del original, pero en lo posible debe evitarse puesto que requieren mucho espacio, rompen el ritmo del texto del artículo científico y con frecuencia resultan oraciones muy largas.

En cuanto a la forma de redacción en el texto de las referencias de la literatura consultada, conviene seguir en cada caso, la práctica editorial mantenida por cada revista o institución a la cual se remite el artículo científico. No existe un único método, ni alguno de él que predomine sobre los demás; tampoco hay uniformidad en cuanto al método. Las diversas formas de arreglo de las citas pueden hacerse uniformemente, en atención a normas de carácter internacional, pero, aparte de esto, puede recordarse, de acuerdo con Trelease que existen dos métodos principales:

La referencia en el texto a la literatura citada que aparece al final del artículo: y,

La referencia en el texto a la literatura citada en llamada de pie de página.

En general, el método de presentar las citas bibliográficas en llamadas de pie de página, es el preferido por los investigadores de ciencias sociales y es el que utilizan revistas tales como Economic Geographic, Journal of Farm Economics, Rural Sociology, etc.

                            Esto tiene dos ventajas importantes:

Que el autor puede ampliar conceptos al presentar las citas; y

Que la cita aparece en la misma página en que se hace la referencia en el texto.

El otro método es el de presentar las citas con referencia a una bibliografía que aparece al final del artículo y que es casi universal en las ciencias biológicas y naturales. Esta forma de presentación, tiene dos ventajas importantes:

Que la bibliografía pueda utilizarse como una unidad aparte, pero coherente; y,

Que las llamadas de pie de página se reservan exclusivamente para las explicaciones que requiere en texto mismo.

Se indica que las ventajas de un método son las desventajas del otro.

Las opiniones están divididas sobre la forma como deben darse las referencias en el texto. Hay quienes sostienen que dar el nombre del autor seguido entre paréntesis por el año de publicación de la obra, es el único método práctico. Otros defienden la claridad y sencillez del método de dar entre paréntesis luego del nombre del autor o al final de una oración un número que corresponda al de la literatura citada. En realidad ellas sirven para el fin que se han propuesto y ninguno se ha encontrando superior al otro, como lo atestigua el hecho de que unas revistas prefieren el uno y otras el otro.

Hay unidad en cuanto a las ventajas de ordenar la literatura citada por orden alfabético del autor. Ello permite una más fácil consulta de la bibliografía citada.

Trelease opina que las citas de literatura se deben dar en la parte del texto que tenga más relación con el tema, especialmente en la discusión de los resultados del experimento. Aunque es necesario –y conveniente- en ocasiones, reforzar con citas de literatura la explicación de materiales y métodos usados, la discusión de los resultados obtenidos y aún el resumen de las conclusiones, pero no debe abusarse de ese privilegio. Es más lógico reseñar primero lo que otros autores han descubierto.

Al mezclar intencionalmente lo propio con lo ajeno, aún bajo la protección débil de un número entre paréntesis, puede confundir al lector.

 

2.6. MATERIALES Y MÉTODOS

La validez de la investigación científica se fundamenta en la seguridad de los procedimientos usados y de la exactitud y precisión de las observaciones realizadas. Por ello es indispensable hacer una descripción concisa pero completa de los materiales y métodos empleados.

Antes de informar sobre los resultados obtenidos es necesario efectuar una exposición detallada pero relevante sobre materiales y métodos. Sin embargo, en el área biológico experimental, hay dos excepciones:

I. Cuando en un artículo se informa sobre experimentos similares pero con variaciones importantes en los diversos tratamientos, donde, podría ser más conveniente describir los materiales y métodos al presentar los resultados de cada experimento;

II. En algunos casos puede ser preferible presentar bajo la sección "materiales y métodos" únicamente lo que se refiere al procedimiento en general, posponiendo la presentación de los detalles para la sección en que se entreguen los resultados de cada experimento.

Davis presenta bajo métodos lo que se refiere por igual a tres métodos experimentados, aparentemente distintos pero convenientes entre sí, es decir: -características climáticas y otros datos del lugar donde se realizaron los experimentos; la –variedad utilizada (o puede ser localidad o población), el diseño experimental, las medidas de crecimiento empleadas y el –tipo de equipo utilizado; luego, bajo resultados, describe en primer lugar, en cada experimento, los detalles del tratamiento usado, fechas de aplicaciones condición de las especies (malezas) altura de las plantas y dosis de las pulverizaciones, posteriormente presenta los resultados obtenidos. Esta forma facilita al lector la relación mental entre métodos y resultados en cada experimento.

La segunda excepción es más bien un asunto de nomenclatura. Algunas revistas especializadas prefieren dar a la presentación del artículo una estructura diferente, basada, por ejemplo, en al descripción de los síntomas de una plaga o enfermedad, el aislamiento o identificación del organismo causal y, su descripción biológica. Esas secciones sin embargo, podrían encajarse todas bajo un título: "materiales y métodos". Lo referente al combate podría presentarse como "resultados", si fuera el caso.

Algunos autores prefieren no dar a esta sección el título de "Materiales y Métodos", sino títulos más descriptivos como "Determinación del área"; "Análisis químico"; "Diseño Experimental"; "Procedimiento utilizado", etc.

-Se indican las excepciones anteriores para reiterar que en algunos casos puede ser más conveniente no mostrar los "Materiales y Métodos" como sección aparte, o darlos con título que se refiera mas bien al tema. Es preferible, sin embargo, presentarlos como "Materiales y Métodos", para evitar confusiones. En las ciencias naturales es casi práctica universal presentar "Materiales y Métodos" como una sección completa del artículo. En cambio en ciencias sociales no se ha adoptado esta práctica, con raras excepciones; no hay una razón de fondo para que no se utilice esta forma de estructura. Los artículos científicos sobre ciencias sociales y humanas ganarían en claridad si los autores adoptaran la práctica lógica de señalar con pocas palabras que materiales (áreas geográficas, poblaciones, instituciones, etc.,) se usaron y que métodos de análisis se siguieron. Los mismos conceptos se aplican a las otras partes del artículo científico, que bien pueden encajar dentro de la estructura lógica que aquí se describe.

Al indicar aquí "Materiales" se usa la palabra en su sentido amplio. Es decir, por materiales se entiende los productos químicos, los aparatos, las variedades de plantas, las condiciones climáticas del área, los suelos, el equipo de laboratorio, tipo de ordenador, los individuos, etc. Igualmente por "Métodos" se entiende el diseño experimental, las técnicas de laboratorio, los procesos técnicos a que fueron sometidos los productos de tratamientos empleados, personas, objetos, etc.

Debe darse énfasis en la explicación a lo que sea nuevo, original o signifique modificaciones importantes a técnicas o equipo ya descrito. Conviene emplear dibujos o fotografías, cuando esto simplifique la descripción de un aparato, la explicación de un proceso o del diseño experimental. También deben presentarse citas bibliográficas para referir al lector a la literatura en que la técnica, el aparato, el diseño o el procedimiento haya sido descrito en detalle.

El detalle conciso pero completo de los "materiales y métodos" usados, cumple por lo menos dos finalidades importantes:

Permite al lector entender claramente el experimento o trabajo de investigación, interpretar los resultados y juzgar su validez.

Hace posible que otros investigadores repitan el experimento o lo confronten con profundidad, usen los mismos métodos y pueda, lógicamente, contrastarse la investigación.

Algunas veces se publican artículos cuya finalidad en sí es la descripción de nuevos métodos.

2.7. RESULTADOS

La presentación de los resultados es la parte angular y fundamental del artículo científico, todo lo demás tiene por objeto facilitar la comprensión de los resultados o su interpretación. Es un proceso selectivo ya que el artículo científico no es substituto del cuaderno de apuntes o del archivo técnico. Se debe presentar todos los hechos, calificados estos como positivos o negativos, pero únicamente los que sean importantes, relacionados con al proceso y se hayan podido analizar correctamente. La presentación, por otra parte, debe hacerse en orden lógico, agrupando convenientemente los diversos resultados y, de ser necesario, con subtítulos que faciliten la comprensión.

Los "resultados" deben considerarse como eslabones en la estructura lógica de un artículo, no necesariamente como una sección que deba llevar exclusivamente ese título o constar solo de una parte. Si el artículo no es muy extenso, ni el tema muy complejo, se facilita la lectura agrupando los datos experimentales bajo una sola sección de resultados; así, en estas circunstancias se puede utilizar subtítulos adecuados para facilitar la comprensión de los resultados. La revista inglesa New Pathologic, publicada por Cambridge University Press, es un buen ejemplo de la claridad que se puede ganar en la presentación de los resultados usando subtítulos adecuados. Cuando el artículo es extenso y el tema complejo se gana en claridad presentando mas bien un título aparte a cada sección donde se indican determinados resultados.

En este párrafo se analiza solamente la estructura del artículo científico; por ello no se presentan detalles sobre redacción, reglas de nomenclatura, preparación de cuadros y gráficas, uso de cantidades, abreviaturas y símbolos (acrónimos), etc. El lector debe acudir a los manuales especializados y algunos aquí indicados, los cuales tienen instrucciones amplias al respecto, especialmente los de Trelease(2), Trejos(2), Zeledón(2), igual que el artículo de Riker(2), como lo manifiesta Samper(*). Como orientación, sin embargo se señala a continuación algunas de las reglas de estilo editorial en la revista Turrialba, a saber:

Los cuadros llevan referencia en el texto y van numerados con arábigos en el orden consecutivo en que aparecen en el texto. Cada cuadro lleva como título una leyenda explicativa que responde a las preguntas qué, dónde y cuándo.

Las ilustraciones, sean fotografías, gráficos o diseños a mano, van también numerados consecutivamente, con caracteres arábigos, bajo la denominación única de "figura". Se ordenan por su aparecimiento en el texto.

Se prefiere presentar un resumen breve del análisis estadístico de los datos o al menos una referencia a los valores más importantes.

La presentación de los resultados en forma de cuadros estadísticos, economiza explicaciones en el texto. Es preferible exhibir varios cuadros sencillos a uno muy extenso y complejo. En el texto deber resumirse los hechos sobresalientes que se presenten el cuadro, pero sin repetir una explicación de todos los datos que allí aparecen consignados. Las figuras a su vez , son ayudas visuales cuya finalidad exclusiva es facilitar la comprensión y economizar explicaciones en el texto. En el artículo científico, las figuras no son un adorno, como pueden ser en artículos de tipo popular.

Como desenlace la presentación de los resultados debe reunir los siguientes requisitos: objetiva, exacta, precisa, lógica y clara. Pero hay que recordar que, a menos que el experimento haya sido bien diseñado, los datos obtenidos en forma oportuna, exacta y completa y el análisis estadístico de los mismos haya sido apropiado, mal puede el lector obtener conclusiones objetivas, exactas, precisas, lógicas y claras de la presentación de los resultados. Muchas veces la confusión está en el proyecto o en el experimento, no en el artículo científico.

 

2.8. DISCUSIÓN

Ninguna sección refleja más la preparación y madurez intelectual del investigador que la discusión de los resultados. Es aquí donde se aprecia la capacidad de análisis e interpretación del investigador, su habilidad para relacionar los hechos experimentales y llegar a conclusiones válidas en consonancia con la hipótesis que motivo el proyecto de investigación.

Algunos autores prefieren combinar la presentación de los resultados con la discusión de los mismos. Cuando el investigador tiene una menta lógica bien entrenada, experiencia considerable y sabe redactar con claridad, puede tratar simultáneamente la presentación de los datos y su interpretación. Pero en el principiante esa práctica resulta generalmente en una confusión de hechos y opiniones. Parece más lógico presentar primero los datos experimentales para luego quién quiera, analizarlos independientemente, pueda hacerlo sin dificultad, entonces es conveniente presentar por separado la interpretación que realiza el autor del artículo científico. Con más frecuencia de lo que se cree los investigadores que leen un artículo científico llegan a conclusiones diferentes que las del autor.

Al mencionar sobre la interpretación de los resultados, menciona Trelease: "El fin primordial de la discusión de los resultados es señalar las relaciones entre los hechos observados. Debe indicar el significado de los fenómenos, las causas, sus efectos y sus implicaciones teóricas".

En resumen la discusión debe:

Establecer las relaciones entre causas y efectos;

Deducir las generalizaciones y principios básicos que tengan comprobación en los hechos o fenómenos experimentales;

Aclarar las excepciones, modificaciones o contradicciones de las hipótesis, teorías y principios directamente relacionados con los hechos estudiados; y

Señalar las aplicaciones prácticas o teóricas de los resultados obtenidos, con clara relación de las limitaciones impuestas.

2.9. CONCLUSIONES

La línea divisoria entre la discusión de los resultados y las conclusiones es sutil. Algunos autores prefieren tratar simultáneamente "discusión y conclusiones", sin embargo son dos tópicos distintos y aparte. La discusión tiende el puente entre resultados y conclusiones.

La discusión, como se entiende, es el lugar apropiado, para interpretar, aclarar, justificar y relacionar los resultados y las conclusiones. Un artículo científico, ciertamente, gana en claridad y utilidad, si el autor, despojado ya de las explicaciones, indica en forma lógica, clara y concisa los hechos nuevos descubiertos, su aporte nuevo a la ciencia. Si las conclusiones no significan un aporte nuevo u original, se ha perdido tiempo y dinero en un experimento inútil y ciertamente no se justifica desperdiciar más tiempo y dinero publicando los resultados.

Las conclusiones, obviamente, tienen que basarse únicamente en hechos comprobados y debidamente contrastados. Se gana en claridad, sis se agripan en orden lógico y se numeran o se indican con literales de manera alfabética. Deben ser conclusiones en el amplio significado, no recomendaciones.

Cuando se tiene un amplio domino de redacción científica y sobre todo se considera conveniente efectuar recomendaciones, debido a la naturaleza de la investigación, al fenómeno en estudio o a un compromiso institucional, deben hacerse recomendaciones en función de las propias conclusiones.

2.10. RESUMEN

Aunque en ciertas circunstancias, por conveniencia, se tratan simultáneamente las conclusiones y el resumen en una sola sección de "Resumen y conclusiones", hay que recordar que son asuntos diferentes.

El resumen debe proporcionar en forma breve la esencia del artículo científico. Debe indicar:

Cuál es el problema;

Qué resultados importantes se obtuvieron, y

Cuáles fueron las conclusiones importantes a que se llegó.

El lector interesado solamente interesado en mantenerse al día en determinados temas o ramas del saber, debe encontrar en el resumen la información importante, si desea mayores detalles, entonces debe leer el artículo completo.

El resumen y el compendio no son lo mismo. El RESUMEN puede referirse al texto global del artículo; el COMPENDIO en cambio, debe proporcionar los más importantes resultados como unidad independiente. Un buen resumen puede hacer innecesario un compendio, especialmente cuando ambos están en la misma lengua, a la vez un buen compendio, puede hacer que resulte innecesario un resumen. Pero en realidad, son distintos, por lo explicado, pues cumplen fines diferentes y si se redactan de acuerdo a lo mencionado, se vuelven complementarios y clarifican el proyecto ejecutado.

El compendio es un sustituto del artículo, en tanto que el resumen es una recapitulación. En esta era y milenio de multiplicidad y complejidad de publicaciones, revistas y artículos científicos, los lectores aprecian de verdad UN BUEN RESUMEN que sea claro, conciso y completo.

 

2.11. LITERATURA CITADA

Un artículo científico que no tiene citas de literatura consultada o una bibliografía de obras cuya lectura se recomienda, siempre deja dudas en el lector ¿Será que el autor no conoce la literatura?, ¿Será que quiere dar la impresión de que todo lo que dice es original y nuevo?. Raras veces se justifica en un artículo científico el no citar la literatura pertinente. Aún, en los casos de descubrimientos completamente originales y nuevos, casi siempre ha habido una serie de antecedentes que el autor del artículo científico a leído en la literatura apropiada. Sólo en los artículos de información, orientación o popularización (socialización) se justifica omitir la literatura consultada.

Son frecuentes las citas secundarias obtenidas de otras fuentes o artículos sin verificación con el artículo original y, que perpetúan, cita tras cita, los errores de copia y de imprenta que se van acumulando. No es raro encontrar en las citas, autores principales como secundarios, apellidos mal escritos, fechas incorrectas, abreviaturas o acrónimos ininteligibles o mal expresados, títulos incorrectos de revistas o de artículos, en fin una serie de gazapos. Pareciera, como si algunos autores, se dedicaran ex profeso a presentar citas erradas e incompletas. Entonces ¿Qué razón hay para creer que un autor descuidado en sus citas de literatura es exacto en cifras de resultados, ortografía de nombres científicos y demás aspectos básicos del propio artículo científico?.

Aunque la forma misma de las citas varía mucho, predomina el método de expresar o mostrar solamente la literatura citada (en vez de una bibliografía sobre la materia) y presentarla en orden alfabético de autores. La política editorial que se menciona sobre las citas de literatura, puede ser utilizada de manera casi universal:

Se solicita y se exige un método uniforme para todos los artículos científicos y la bibliógrafa profesional verifica las citas y las arregla para conformarlas de acuerdo a normas establecidas;

Se presentan todas al final, aunque sea una sola. La práctica que sigue, por ejemplo, el USDA, Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, y que han adoptado varias revistas, de exponer menos de seis citas como llamadas de pie de página y más de seis como literatura citada al final del artículo, es una regla arbitraria de dudosa justificación;

Van arregladas en orden alfabético de apellido de autores y el mismo en mayúsculas;

No se utilizan abreviaturas de revistas para evitar confusiones.

Bajo el pretexto de economizar espacio, la mayoría de revistas exigen abreviaturas y los autores las presentan siguiendo la autoridad que más les place o inventando un sistema propio que a la final nadie entiende.

Se siguen normas uniformes de presentación de cada cita..

Algunas revistas omiten intencionalmente el título del artículo u otras partes de la cita, para "ganar espacio". Consideran que el autor, el título, y el resto de la información son superfluos. Parece que se quisiera sacrificar todo, hasta la identidad del investigador en aras del espacio. Pero, no se olvide, que la ciencia es el producto de hombres de ciencia, no de máquinas ni de laboratorios autómatas.

Es una verdadera lástima que existan tantas discrepancias en las normas y en los métodos y está lejos que se adopte universalmente un sistema único. Mientras subsista esa anarquía, se ganaría mucho, que al menos cada revista, adoptara un sistema uniforme para cada artículo científico, como ya lo hacen muchas.

 

2.12. ANEXOS

Presentar anexos en un artículo científico no es obligatorio, salvo el caso que se quiera hacer conocer detalles que no se incluyen el texto o que significan remarcar un determinado hecho o fenómeno, que se considera importante y complementario. Debe hacer siguiendo determinado orden y de acuerdo a normas que señale la editorial o revista que publica el artículo científico-

CONCLUSIÓN GENERAL

En esta época de gran producción científica y complejidad bibliográfica todos ganan si los artículos científicos se presentan en forma clara, concisa y exacta. Seguir una estructura lógica en el artículo científico facilita llenar esos requisito.

Se sugiere seguir el orden lógico de: título, compendio, introducción, revisión de literatura, materiales y métodos, resultados, discusión, conclusiones, resumen y literatura citada. Esta estructura permite mantener paso a paso el orden lógico de las ideas ya que se establece lo siguiente: -De qué se trata, -qué se conoce al respecto, -cómo se hizo el estudio o trabajo de investigación, -que resultados se obtuvo, -que importancia se atribuye y -que aportes nuevos se han hecho. Aunque las secciones no se titulen bajo los acápites indicados, el seguir ese orden en la presentación de las investigaciones, facilita la comprensión del tema y de los objetivos. Puede combinarse algunas de esas secciones cuando el tema lo aconseja, por ejemplo, presentar la revisión de literatura como parte de la introducción, presentar simultáneamente los resultados y la discusión o explicar en una sola sección el resumen y las conclusiones.

Considere que ciertos temas pueden requerir una estructura diferente y que es necesario conformarse con la política editorial de la revista que va a publicar el artículo.

En todo caso se estima que este orden lógico, que prefieren muchos investigadores y gran número de revistas es conveniente para la mayoría de artículos científicos y facilita la presentación de los resultados de la investigación.

También se solicita mencionar palabras claves que permiten identificar de manera rápida un artículo científico sin necesidad, en la mayoría de casos, de revisar el título. Un trabajo y artículo de investigación, evidentemente, tiene varias palabras claves.

 

NOTA ACLARATORIA

Estimo importante hacer conocer este documento, que durante muchos años ha sido la guía de miles de profesionales latinoamericanos, especialmente del sector agrobiológico, de otros sectores y de otros países. Al presentarlo lo hago con enorme fruición espiritual y confiado en que contribuirá a mejorar la presentación de importantes trabajos de investigación científica que realizan destacados profesionales e investigadores del país y de otros fraternos lugares.

Mis agradecimientos a quiénes nos permitieron nutrir nuestro espíritu en tan vital fuente de conocimiento y reproducirlo para ampliación y deleite del saber.

 

(*) REPRODUCCIÓN Y ADAPTACIÓN del Documento No. 13. Materiales de Enseñanza en Comunicación. Autor: SAMPER, Armando. Estructura Lógica del Artículo Científico Agrícola. Instituto Interamericano de Ciencias Agrícolas de la Organización de Estados Americanos (IICA – OEA), Turrialba, Costa Rica Publicado en INVESTIGACIÓN, Publicación Oficial del Comité de Investigación Científica y Tecnológica (CICYT) de la Universidad Nacional de Loja, Loja, UNL, 1989. pp 2-8. No. 3.

(1)Editor de INVESTIGACIÓN, responsable de la reproducción y adaptación. Ex Coordinador General del CICYT.

(2)Literatura citada en SAMPER, A. Estructura Lógica del artículo científico agrícola, IICA –OEA.

EAAG/MMAAdeA

PRESENTACIÓN

 

 

El artículo científico, será por siempre, el elemento o indicador que demuestre cuál es el trabajo de los científicos e investigadores en la búsqueda y aplicación de soluciones a los múltiples problemas que tiene el mundo globalizado de hoy.

Es, el artículo científico, la propuesta y respuesta a la vez, más seria y activa que una persona o institución hace a la sociedad en la perspectiva de mejorar su nivel y calidad de vida.

Importantes investigaciones, que pudieron ser parte de la propiedad intelectual, han quedado en el ostracismo por no haber sido debidamente comunicadas y adecuadamente estructuradas.

El rescate de experimentos e investigación efectuados con enorme solvencia académica, técnica y científica, realizados en el pasado inmediato, debe ser el norte que todos busquemos y estos deben ser información y conocimiento de tal calidad. que ayude a miles de ciudadanos de esta aldea planetaria.

Cuando desde la Ley de Educación Superior y Reglamento General, del país, se determina: "ANEXO. FUNDAMENTO CONSTITUCIONAL DE LA LEY DE EDUCACIÓN SUPERIOR Sección Novena. De la Ciencia y Tecnología. Art. 80.- El Estado fomentará la ciencia y tecnología, especialmente en todos los niveles educativos, dirigidos a mejorar la productividad, la competitividad, el manejo sustentable de los recursos naturales y a satisfacer las necesidades básicas de la población. Garantizará la libertad de las actividades científicas y tecnológicas y la protección legal de sus resultados, así como el conocimiento ancestral colectivo. La investigación científica y tecnológica se llevará a cabo en las universidades, escuelas politécnicas, institutos superiores, técnicos y tecnológicos y centros de investigación científica, en coordinación con los sectores productivos cuando sea pertinente, y con el organismo público que establezca la ley, la que regulará también el estatuto del investigador científico",entonces, se percibe, la importancia de generar ciencia y transferirla adecuadamente.

Este articulado, claramente indica que el desarrollo científico y tecnológico, al ser apoyado por el Estado, debe ser multiplicado y esa acción se realiza difundiendo los resultados y conclusiones de un experimento o investigación haciendo uso del artículo científico.

La transferencia y desarrollo de tecnologías, solo puede realizarse en la medida que hagamos una difusión clara, si se quiere amena, comprensible de los resultados y conclusiones realizadas, por el método que universalmente se ha determinado y que es el uso eficiente y eficaz del artículo científico.

Esta fundamental razón, hace que dejemos a consideración de Maestros universitarios, Investigadores, estudiantes universitarios y en general mujeres y hombres de ciencia, un trabajo relacionado con la estructura del artículo científico, obra maestra del Dr. Armando Samper. En su extraordinario trabajo científico y didáctico se encuentra la base de esta publicación que aspiramos siga siendo utilizada por muchísimos años más, por hombres y mujeres de ciencia y que anhelan formar la gran unidad del saber.

Es muy probable que adolezca de detalles, pero en lo profundo se halla perfectamente delineado y su aporte a la acción creadora de la especie humana es altamente positiva.

Estimamos que será siempre leído y bajo su actitud pedagógica sea aplicado en todos los experimentos e investigaciones que se realicen, sin pretender que es un documento PANACEA, si un trabajo de enorme responsabilidad y sabiduría y efectiva guía en la difusión del conocimiento.